Liderar con propósito, conectar y dejar huella a través de la mentoría
Anamargarita Baasch (GCL 2016, Venezuela) combina una trayectoria empresarial internacional con un compromiso con su país natal y la generación de oportunidades. Hoy, como empresaria, alumna activa y mentora de la comunidad GCL, pone su experiencia al servicio de nuevas generaciones.
Por Guadalupe Ramírez
Desde sus primeros emprendimientos de innovación en la industria alimentaria hasta su incursión en los sectores inmobiliario y de arquitectura, la trayectoria de Anamargarita Baasch (GCL 2016 y MPS in Real Estate ‘21, Venezuela) refleja una visión de negocio con raíces en su país natal y una mirada en el crecimiento internacional. Como actual Principal de Baasch Gallegos Architects, ha demostrado cómo el emprendimiento y sinergias pueden trascender el éxito empresarial para convertirse en una plataforma de impacto, generando oportunidades de desarrollo profesional.
Esta visión se refleja tanto en su participación en iniciativas cívicas en Venezuela como en su vínculo con la comunidad GCL, donde hoy acompaña a nuevas generaciones como mentora. Para Anamargarita, liderar también significa dejar una huella positiva en las personas y espacios que nos rodean, o, como ella misma lo resume, “dejar cada lugar mejor de como lo encontramos”. En la siguiente conversación, comparte las experiencias y convicciones que han guiado este camino, desde el voluntariado y el compromiso cívico hasta la mentoría.
Aunado a tu rol como Principal en Baasch Gallego Architects y tu trayectoria profesional previa, también has sido voluntaria en diversas organizaciones y causas. ¿Qué te motivó?
Es verdad, fui voluntaria en Venezuela con la plataforma de la Unidad en Carabobo, ayudando a articular redes ciudadanas para documentar irregularidades en las elecciones presidenciales de 2012 y 2013, las cuales fueron remitidas a instancias como el Centro Carter y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Mi motivación nació de un valor que me inculcaron mis padres desde niña: deja cada lugar mejor de cómo lo encontraste. Eso no aplica solo para la naturaleza cuando vas a acampar; aplica para tu postura en una conversación, tu rol en una empresa y la huella que dejas en la vida.
En esta línea y como alumna de GCL ¿cómo has seguido conectada con la red y qué te movió para convertirte en mentora?
He mantenido esta conexión de múltiples formas, por ejemplo, apoyando en la selección preliminar de aplicantes al programa, estando en contacto con diversas cohortes ya sea de la red global, mi generación y también los egresados venezolanos en plataformas de comunicación digital como WhatsApp; así como los town halls virtuales organizados por la actual Junta Directiva de la Red GCL Alumni.
Al vivir en este momento en el área conocida como DMV (D.C., Maryland y Virginia, en Estados Unidos), se me facilita ser un contacto local para las nuevas cohortes y ayudarlos a conectar con actores clave cuando es posible. También he sido invitada a participar como panelista en sesiones organizadas por el Latin America Leadership Program (LALP) para compartir mi trayectoria y apoyar a nuevos participantes del programa durante el módulo en persona en el campus Hilltop.
Dentro de todas estas participaciones, una de las experiencias más gratificantes ha sido sumarme como mentora acompañando a Tatiana Podliszewski de la cohorte 2026 con su Portafolio de Resiliencia Comunitaria, también conocido como PNUD. Esta motivación nació de la curiosidad y, sobre todo, de un sentido de responsabilidad, pues sentí que ya contaba con una trayectoria madura que podía poner al servicio de la red.
También he apoyado causas de respuesta ante emergencias y desastres naturales, como los terremotos en Venezuela ocurridos el pasado 24 de junio, siendo uno de los enlaces principales en la red de GCL para localizar a alumni venezolanos y curar la lista de organizaciones confiables para enviar donaciones.
Mi motivación nace de un valor que me inculcaron mis padres desde niña: “Deja cada lugar mejor de como lo encontraste”, Anamargarita Baasch (GCL 2015, Venezuela)
¿Por qué consideras que guiar a nuevas generaciones es relevante, cómo te preparaste y de manera personal o profesional, que te aportó
Considero que guiar a otros acorta la curva de aprendizaje. Contar con la perspectiva de alguien que ya estuvo en tu lugar evita que te sientas solo y te brinda un espacio seguro para aclarar dudas, iterar y crecer.
Para prepararme, asistí a las sesiones de alineación de GCL Alumni Mentors organizadas por el equipo del LALP, en las que revisamos los entregables y las líneas de tiempo. Mapeé las fechas de entrega en mi calendario y refresqué herramientas estratégicas clave, como el Business Model Canvas, así como lecturas de referencia para estar lista ante cualquier requerimiento.
Para mí esta experiencia fue un proceso bidireccional profundamente enriquecedor. Fue como revivir GCL desde otra arista. Practicar la escucha activa para potenciar el proyecto o la experiencia de Tatiana me hizo crecer como profesional. De hecho, empecé a aplicar esas mismas habilidades de mentoría con mi propio equipo de trabajo y la respuesta, al ver un liderazgo enfocado en desarrollar su máximo potencial, ha sido transformadora.
¿Cuál sería tu mensaje para los y las alumni que están considerando participar como mentores?
Les diría que no lo duden. Pertenecer a una red y ejercer la mentoría es una vía de dos sentidos: los conocimientos que has acumulado son de inmenso valor para las nuevas generaciones y la satisfacción personal de ver crecer a otro líder mientras redescubres el espíritu GCL es sencillamente incomparable.
¡Gracias, Anamargarita, por tus contribuciones como alumna GCL tanto para los participantes del programa como para la red de egresados y la sociedad en general!