Conexiones que inspiran, mentorías que transforman, comunidades que trascienden
Durante la vigésima edición de GCL realizada en 2026, Orly Goldsmith (GCL 2015, México), destacó como una de las mentoras más reconocidas por su activo acompañamiento, su disposición para compartir perspectivas y su capacidad para crear conexiones para apoyar a su tutelada. Su herencia multicultural, sus experiencias de vida en varios países y su preparación académica y profesional la han convertido en una mentora profundamente convencida del valor de crear comunidades con propósito para contribuir a construir un mundo mejor.
Por Guadalupe Ramírez
El camino y motivación de cada mentor y mentora de GCL son únicos. En el caso de Orly, su vocación de aportar a los demás comenzó de manera orgánica desde su niñez. Su madre es boliviana, su padre estadounidense y ella nació en México. Desde muy pequeña, Orly y su hermana fueron testigos de cómo sus padres participaban como voluntarios y apoyaban las causas de diversas organizaciones sin fines de lucro, ya fuera en temas de educación, desarrollo comunitario o como integrantes de juntas directivas.
Para Orly, la importancia de hacer comunidad y ayudar a los demás no fue una lección teórica, sino algo que aprendió a través del ejemplo de sus padres. Creció viéndolos poner estos valores en práctica y entendió que contribuir al bienestar de los demás podía ser parte de la vida cotidiana.
“Estoy muy agradecida con la vida y, por eso, siento la necesidad de ayudar a los demás. Mientras tengamos más genuinas y positivas conexiones humanas, mejor será el mundo. Creo profundamente en el valor de crear comunidad y de apoyarnos unos a otros; para mí, de eso se trata una vida plena”, Orly Goldsmith (GCL 2015, México)
Posteriormente, durante su formación académica y profesional, así como su trayectoria como emprendedora social en México, Orly tuvo la oportunidad de vivir en Israel, Reino Unidos, Australia y Estados Unidos. Estas experiencias le permitieron convivir con personas de contextos culturales muy diversos y ampliar su perspectiva sobre las distintas formas de entender y abordar los retos.
A partir de este conjunto de experiencias y aprendizajes, ha desarrollado una forma de mentoría basada en la conexión genuina, tener una visión integral, ayudar a desarrollar habilidades blandas - que en su opinión son habilidades poderosas -, la escucha activa y la identificación de necesidades, brindando apoyo para afrontar retos tanto a nivel personal como organizacional. Esta perspectiva también está presente en su actual posición como Oficial de Programas en Jim Joseph Foundation.
GCL, un vínculo multigeneracional que trasciende el tiempo y la distancia
Para Orly, participar como mentora es una forma de sembrar hoy para las presentes y futuras generaciones de líderes en emprendimiento social. Es su manera de modelar que otros también encuentren formas de ayudar a los demás, ya sea a través de sus propias iniciativas o convirtiéndose, a su vez, en futuros mentores.
Reconoce que GCL fue una experiencia extraordinaria y agradece profundamente el apoyo que tanto ella y otros participantes de su cohorte recibieron, ya fuera directamente del programa o de otras organizaciones, a través de becas o financiamiento. Para ella, la participación en GCL fue posible gracias a que otras personas decidieron invertir en su desarrollo. Por eso, ayudar a los demás es una de sus principales motivaciones: es su manera de retribuir las oportunidades y el apoyo recibido a lo largo de su vida.
“GCL fue una experiencia que transformó mi vida y la de mis compañeros de cohorte. Mientras más gente tenga la oportunidad de participar en programas como este, mejor será nuestra sociedad. Haber sido parte de GLC fue un privilegio que también me dejó la responsabilidad de ser recíproca y contribuir a que otros tengan acceso a experiencias igualmente transformadoras”, Orly Goldsmith (GCL 2015, México)
Finalmente, Orly reflexiona sobre lo que significa para ella ser mentora para los participantes de GCL y lo resume como una oportunidad para revivir parte de aquella experiencia, volver a involucrarse con la comunidad y reconectar con lo que está sucediendo hoy. Ser mentora le permite llenarse de nueva energía, tal y como ocurrió cuando participó en el programa hace 10 años, y ser parte nuevamente de una experiencia única que crea una conexión, propósito y significado en la vida de las personas.
¡Gracias Orly, por tu entusiasmo y compromiso para seguir construyendo, fortaleciendo y elevando a la comunidad de participantes y alumni de GCL!